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Crónica Sonisphere (Barcelona, 1 de junio de 2013)

Posted on 20 junio 2013 by Sonicalia

 

 

La quinta edición del festival de hard rock Sonisphere tuvo lugar el último día de mayo y el primero de junio en Madrid y Barcelona, respectivamente, dejando espectáculo y alguna carencia.

Tras tener una asistencia total de 27.896 en Madrid, el Sonisphere volvía a Barcelona dos años después de celebrarse cuatro años en la capital. Peor no regresaba como un festival al uso, sino como un único día de conciertos. El cartel elegido para la cita, a pesar de ser de nivel más bajo de lo que nos tienen acostumbrados (sobre todo el del pasado año), pero contaba con el renombre de Iron Maiden como reclamos.

Las 24.135 personas reunidas en el Parc del Fórum entraron con cuentagotas y Voodoo Six tuvieron que vérselas casi solos. Que la apertura de puertas se hiciese diez minutos antes de su comienzo no ayudó para nada, quedando la zona del black circle prácticamente vacía.

El festival empezo puntual a las tres de la tarde, con un calor sofocante y con el tema “Falling Knives” sonando con fuerza. Le seguiría “Sink Or Swim. Ambos hits extraídos de su nuevo disco “Songs To Invade Countries To” para comenzar con buen pie un muy buen concierto de rock. Estos ingleses son los teloneros de Iron Maiden en su gira, así que no podían faltar.

Similar aforo para October File, a esas horas muchos preferían apaciguar el calor buscando la sombra en la barra. Apenas conocidos, a pesar de contar con tres álbumes, intentaron dejar un buen recuerdo con su música. Ben Hollyer puso toda su voz a trabajar teniendo una buena base musical, pero la respuesta fue más bien emplada.

Con su aspecto nerd salieron al escenario Red Fang. Contaron con algo más de tiempo para interpretar sus temas que los anteriores y bien que lo aprovecharon. Red Fang saben de música. Riffs potentes de los que dan ganas de que nunca terminen envueltos en ese típico sonido americano.

Tierra Santa fuern los únicos hispanohablantes del cartel del Sonisphere y los que hicieron cantar al unísono a todos o casi todos los allí presentes. Sin embargo con el escaso tiempo con el que contaban tuvieron que dejarse por tocar muchos temas estrella. Sin embargo no faltaron “Héroes”, “Mi Nombre Será Leyenda”, “Más Allá De La Vida” y las dos partes de “La Canción Del Pirata” para despedirse.

Se nota de donde procede la música de Newsted. La banda del que fuera bajista de Metallica hasta 2001, Jason Newsted, hicieron parada en Barcelona para presentar las canciones de “Heavy Metal Music”, que estará en las tiendas a principios de agosto. Jason lo dio todo como frontman del grupo, animando a la gente y actuando como si fuese su último concierto. Que solo se conociesen las cuatro canciones contenidas en su único EP “Metal” no supuso problema alguno. Todos disfrutaron con el bajista.

Ghost fueron los últimos en salir antes de Iron Maiden y se notaba en los ánimos y el nerviosismo de la gente. Todos los que tenían entrada para el Sonisphere ya estaban dentro o pocos faltaban. La eucaristía tenebrosa a pleno sol. Y es algo que extrañó mucho a todos, que Ghost tocasen a las siete y media de la tarde cuando suelen hacerlo prácticamente a oscuras. Verles era ya un espectáculo de por sí. Ataviados con túnicas negras y máscaras del mismo color, a excepción del vocalista que parecía un cura recién salido del ataúd. Repetían por segundo año consecutivo y lo hicieron bastante bien, aunque quizá al final se acabaron haciendo un poco pesados.

Quizá tener que esperar cuarenta minutos hasta la aparición de Iron Maiden se hizo eterno, pero preparar el escenario no era tarea fácil. Ya que contaban con una alta plataforma en forma de herradura que ocupaba gran parte del escenario y muchas sorpresasa que se irían revelando según pasaban los minutos. Y todo en azul y blanco dando la sensación que todo estuviese helado.

Incluso antes de empezar ya se esperaba que la actuación de Iron Maiden fuese un éxito. Y vaya si lo fue. Con vídeo introductorio aparecieron todos los componentes de golpe a tocar. Como si no hubiese pasado la edad por ellos no pararon quietos en ningún momento en el escenario. Sobre todo Bruce Dickinson corriendo de aquí para allá y de arriba abajo.

Solo con suerte se lograría mantener la posición tras las avalanchas de gente que se formaban en los grandes hits de la banda como “Two Minutes To Midnight”, “The Trooper”, “Can I Play With Madness” o “The Number Of The Beast”. Cada canción venía acompañada de su telón de fondo correspondiente. Hasta tres veces se pudo ver a Eddie junto a la banda, ya fuera blandiendo un sable, con una criatura tenebrosa en la mano que se movía al ritmo de la música o con la cabeza en llamas. Puesta en escena indiscutiblemente eficaz con pirotecnia y fuego en los momento álgidos de al noche como lo fue “Fear Of The Dark”, por supuesto la que provocó mayor euforia.

Se marcharon para regresar con tres bises culminados por “Running Free” para sofocar la necesidad de Iron Maiden generada durantes estos años. Increíbles.

Sin embargo Iron Maiden no fueron los mejores de la jornada metalera. La noche ya entrada tenía una sorpresa llamada Anthrax, que dieron el concierto más divertido. Cogieron la inercia que dejaron los británicos para asestarle un golpe sonoro. Los primeros y únicos pogos se vieron aquí. Y por si sus temas no eran suficiente también interpretaron un poco del “TNT” de AC/DC y la intro de “Rainning Blood” de Slayer apoyado con un “we love you, Hanneman”. “In The End”, “I Am The Man”, “Indians”, “I Am The Law” y “Antisocial” hicieron que el show fuese redondo. Y para alegría de los fans una lluvia de púas a modo de despedida.

Y para cerrar The Big Tour (el año pasado con Metallica y Slayer) a continuación era el turno de Megadeth y su puesta en escena luminosa no apta para epilépticos ni personas sensibles debido a la crudeza de algunas imágenes que proyectaban las tres pantallas que colocaron al fodo y a los laterales.

Tuvieron todo un disco titulado “Super Collider” que todavía no se había estrenado para presentar y de poder ser otro gran concierto hubo decepción generalizada. A Dave Mustaine le faltó voz o el resto de los instrumentos estaban a más volumen que su micrófono. “Hangar 18”, “Kingmaker”, “Counting Down To Extiction”y “Holly Wars…The Punishment Due” para terminar un concierto que pasó sin pena ni gloria.

En este momento se produjo una desbandada y muchos decidieron irse a descansar antes que ver a Avantasia. Liderados por Tobias Sammet contó con un séquito de colaboradores que repartió a lo largo de su tiempo de actuación para hacer duetos y descubrir temas de su nuevo “The Mystery Of Time”. Un estilo al que no estamos acostumbrados es lo que ofreció, que contaba con las voces arregladísimas de la ópera con la contundencia del metal. Una mezcla que dividió a la gente en dos bandos: los que estaban encantados y los que se aburrían. Ronnie Atkins, Bob Catley, Michel Kiske, Eric Martin y Amanda Somerville se turnaban para unir sus voces con la de Tobias en temas como “Reach Out For The Light”, “Twisted Mind” o “Dying For An Angel”. Se despidieron anunciando una próxima gira que les acercará una vez más.

Y el Sonisphere 2013 llegó en este punto a su fin en la ciudad condal, más tarde de lo programado. Y los viandantes, a falta de oferta fiestera para terminar en el Parc del Fórum, abandonaron el recinto. Resumiendo se podría decir que compartir esquemas dejó una sensación descafeinada. Que girase en torno a Iron Maiden restó un prestigio que también se merecían los demás. Veremos el próximo año con qué nos sorprende este festival nómada.

Sonisphere

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